viernes, 18 de noviembre de 2011

Si pudiera

Si pudiera quebrar de tu dolor
ese terrible látigo de carne y sal terrible
que te tortura
y me tortura desde dentro de la sangre,
desde el centro mismo del desierto
de tu voz.

Si pudiera arquear la espalda
de ese mar negro,
oscuro y sombrío
como la noche y la niebla
del alma
oscura y sombría
ceñida a tu aliento.

Si supiera dónde hallar la orilla
donde anclar mis manos
desnudas y errantes,
perdidas para siempre,
por siempre veladas
por la helada eternidad de los dedos de dios.

Si pudiera...

Si supiera...

Ahuyentaría el látigo


De un amigo y publicado por Dellum 

 



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