Sueño con mis ojos abiertos
Por no quererme perder
Ni un solo de los reflejos
De tus bellos ojos al amanecer
Al despertar solo recuerdo
Que a mis sueños llegaste
Y sin pedir permiso dejaste
Ese dulce de un solo
beso
Un beso Dulce como la miel,
como el rojo del atardecer
Y esos labios, que también besé
Dejaron huella en mi alma de
mujer
