Regálame una noche de tu vida
Regálame un segundo de tus pensamientos
Regálame una sonrisa
Regálame una mirada
Regálame una caricia
Regálame un te amo
Regálame un instante en el cielo
Regálame un suspiro
Regáleme un deseo
Regálame una melodía
Regálame un espacio en el tiempo
Regálame el aroma de
tu cuerpo
Regálame un recuerdo
Regálame un momento de silencio
Regálame el tacto del terciopelo
Regálame el dulce de tus besos
Pero, sobre todo, regala paz a mi alma, estés o no a
mi lado
